miércoles, 23 de marzo de 2011

QUÉ ES Y COMO HACER UNA REVISION BIBLIOGRAFICA

Una vez que hemos delimitado nuestra pregunta de investigación, resulta pertinente avanzar en lo que otros han estudiado acerca de nuestro tema de investigación mediante una revisión bibliográfica. La revisión de los estudios previos nos permitirá:

  • Ahondar en la explicación de las razones por las que hemos elegido dicho tema de investigación.
  • Conocer el estado actual del tema: qué se sabe, qué aspectos quedan por investigar.
  • Identificar el marco de referencia, las definiciones conceptuales y operativas de las variables estudiadas.
  • Descubrir los métodos para la recogida y análisis de los datos utilizados.
  • Contar con elementos para la discusión, donde se compararán los resultados que obtengamos con los de los estudios previos.
  • La bibliografía utilizada para justificar una investigación debe ser sintética, actual y correctamente descrita. Se deben recoger todas aquellas citas que aporten información relevante acerca del objeto de estudio y supongan una aportación importante. La información en Ciencias de la Salud tiene una capacidad de renovación muy importante, por lo que se aconseja que los estudios que se aportan como referencia para justificar una investigación no tengan más de 5 años. La excepción a esta regla la conforman los manuales o artículos originales que ofrezcan definiciones de los conceptos que se manejan en la investigación y que son referencia para el conjunto de la comunidad científica.
  • Por último, las referencias bibliográficas deben estar correctamente descritas de acuerdo a las normas que proponga la institución que va a autorizar o financiar el estudio, o la publicación a la que se envía un artículo original.

Fuentes documentales

Deben considerarse fuentes documentales no sólo los artículos originales publicados en revistas científicas y que nos dan cuenta de los resultados de investigaciones llevadas a cabo, sino también la consulta de expertos, que nos guiará hacia estudios relevantes de nuestra línea de investigación; la revisión de manuales, que nos permitirá definir conceptual y operativamente los términos de nuestra búsqueda.
Existen diferentes clasificaciones de los tipos de documentos que podemos manejar en nuestra búsqueda bibliográfica. Una de las más utilizadas es aquella que distingue entre documentos:

Primarios: Originales, transmiten información directa (artículos originales, tesis)

Secundarios: Ofrecen descripciones de los documentos primarios (catálogos, bases de datos, revisiones sistemáticas, resúmenes).

Terciarios: Sintetizan los documentos primarios y los secundarios (directorios)
La ingente cantidad de información que generan los resultados de la investigación biomédica en todo el mundo ha llevado al florecimiento de las revistas que se dedican a este género, de tal forma que su número supera en este momento los 22.000 títulos. Pero el problema de la difusión de los resultados de la investigación no quedaba resuelto con la existencia de dichas revistas y un número limitado de suscriptores (contando con las Bibliotecas de Ciencias de la Salud), por lo que se llevaron a cabo grandes esfuerzos para poner en marcha bases de datos automatizadas, que pusieran realmente al alcance de cualquier investigador toda la información disponible y actualizada acerca de cualquier tema. Esto es algo inaudito en cualquier otra disciplina.
Las bases de datos son una fuente secundaria de datos homogéneos recuperables por vía informática y referida a una materia o disciplina concreta. Contienen registros o referencias bibliográficas completas, organizados en campos que cubren todos los aspectos de la información (título, autor, resumen, etc.)

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